El ciempiés

Para toda persona nacida en el siglo anterior sin importar la década, especialmente gente de arte (del verdadero) y musica, familias y los gestores de la real contracultura; vivir el siglo XX es un verdadero privilegio, pues nos asoma a un enorme contraste de lo que México ha sido antes y después del nuevo siglo. 

Las cosas son muy distintas a lo que solían ser en lugares como la capital del país. No sólo en términos de la manera en cómo interactuamos con la “autoridad”, sino de la propia convivencia entre asistentes a eventos masivos. Claro que esta es una breve crónica muy reducida en términos de lo que “contracultura” significa. Los problemas de este país son tan grandes, y afectan quizá hoy más que nunca, a comunidades autónomas, defensores de la tierra, activistas ambientales y de derechos humanos, que vale preguntarse. 

Esta videocrónica es más bien para hablar sobre la manera en que la sociedad capitalina ha evolucionado, adoptando eventos y expresiones que en otros tiempos estaban reservadas para la “juventud” y que ahora son actividades de esparcimiento abiertamente familiares. 

Nos asomamos al evento Reggae pa ́l oriente” que se celebró el sábado 6 en el Faro de Oriente de la alcaldía Iztapalapa. Un evento en conmemoración de Gerardo Pimentel, el Zoppi,  que además de ser fundador de la banda Antidoping, y tallerista del mismo Faro de Oriente durante varios años, fue una reconocida figura de la escena del Reggae mexicano. 

La influencia del Zoppi es grande, no solo a nivel nacional, sino en todo América Latina, donde proyectó al Reggae como un movimiento cultural abrazado masivamente de este lado del continente. 

En el evento participaron bandas icónicas del Reggae mexicano, como Ganja, Los Rastrillos, Los de Abajo, “La comuna” y más.  Estuvimos por un rato, intentando pasar a la zona de prensa para entrevistarnos con algunas de las bandas que se presentaron ese día, pero a medida que el evento avanzaba, decidimos pasar de eso, y conversar con quienes tienen cosas más interesantes qué decir sobre contracultura: Los asistentes  del evento. 

Familias completas, parejas de todas las edades, grupos de amigos, banda solitaria y de toda clase, unos chacalones por acá, otra familia joven por allí, niños en todos lados, y un ambiente amable y festivo dentro y fuera del Faro.  Estos son algunos de los testimonios que logramos conocer del público que asistió al “Reggae pa´l oriente”: